
El contacto y el dolor son sensaciones íntimamente entrelazadas, pero muy poco se sabe acerca de cómo se detectan en nuestras células. En este estudio, los autores recurrieron a una especie única para obtener una respuesta: el topo de nariz estrellada, un pequeño animal de unos 20 cm de longitud que habita en Norteamérica. Además de distinguirse por ser el mamífero que come más rápido de todos los que se conocen, el topo de nariz estrellada también posee uno de los órganos táctiles más sensibles del reino animal.
Más información sobre la noticia consultar en: http://www.abc.es/ciencia/20130131/abci-nariz-sensible-extrana-mundo-201301301700.html
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